Cuando llega el fin de semana, las ganas de cocinar algo rico pero sin pasar horas en la cocina se vuelven prioridad. Y nada cumple mejor ese deseo que un buen sándwich casero: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con ingredientes que se pueden adaptar al gusto de cada uno.
En esta ocasión, te proponemos un sándwich gourmet de pollo, palta y rúcula, una opción fresca, liviana y perfecta para acompañar con una limonada o una cerveza artesanal.
Ingredientes (para 2 sándwiches)
- 2 panes de campo o ciabattas
- 1 pechuga de pollo grillada
- ½ palta madura
- Un puñado de hojas de rúcula
- 1 tomate en rodajas finas
- 1 cucharada de mayonesa o aderezo de yogur
- Aceite de oliva, sal y pimienta a gusto
- Opcional: queso ahumado o panceta crocante para darle un toque extra.
Preparación paso a paso
Grillá el pollo con un poco de aceite de oliva, sal y pimienta. Si querés más sabor, podés marinarlo previamente con limón y hierbas.
Tostá ligeramente el pan hasta que quede dorado. Esto evitará que se humedezca al armar el sándwich.
Untá el aderezo en la base del pan: mayonesa casera, mostaza o yogur especiado.
Agregá el pollo, las rodajas de tomate, la palta pisada y la rúcula fresca.
Cerrá el sándwich, cortalo al medio y servilo tibio o frío, según tu preferencia.
Tip del finde
Si querés llevarlo al siguiente nivel, sumale un toque crujiente: unas láminas de cebolla morada o chips de batata. También podés usar pan integral o de masa madre para hacerlo más nutritivo.
Ideal para:
- Un picnic en el parque
- Un almuerzo liviano frente a una serie
- Un “brunch” con amigos o familia
El secreto de un gran sándwich no está en la complejidad, sino en los buenos ingredientes y el equilibrio entre texturas.